Hoy por fin llegamos al final del relato sobre
infertilidad . Después de 3 intensas partes, por fin sabremos cómo ha acabado esta historia. Si te has perdido alguna de las entradas anteriores, las puedes encontrar
aquí. Sin más te dejo con sus palabras:
"Llegamos al lunes, me dicen que tengo que beber una hora antes, un
medio litro de agua para tener la vejiga llena y que se pueda ver mejor por
dentro. Teníamos la cita para transferencia a las 12, llegamos allí a las 11.30
y ya me estaba meando jajaja.
Avisamos de que ya estamos allí y nos dicen que tenemos que
esperar. Me meo me meo… Pasan unos 20 minutos y nos dicen que aún no descongeló
el embrión , que mejor que esperemos una hora, corro al baño… Y al rato, de
vuelta a beber…
Esperamos hasta las 14.00 y nos dicen que podemos pasar. Otra vez
me muero de ganas de ir al baño, pero ahora me tengo que esperar. Me enfundan,
enfundan a mi marido y nos vamos al quirófano.
Me prepara la enfermera y lo único que le puedo decir a la
enfermera es “me van a apretar la barriga? Es que me meo…” Jajaja. Decido
aguantarme hasta que llega ginecólogo y embriólogo. Aparecen los dos que sólo
se le ven los ojos (hay que detallar que nunca había estado en un
quirófano) y me dicen que esté tranquila
que no me va a doler nada de nada y va a ser un ratito.
Mi marido lo pudo ver todo por la pantalla, pero yo sólo podía
pensar, no te mees, no te mees… Fue muy cómico la verdad, pero me ayudó a no
tener ni un solo momento de nervios.
En 15 minutos nos dicen, ya está dentro. Ahora el embriólogo va a
cerciorar que no haya quedado en la cánula, porque es algo tan tan diminuto que
tiene que comprobarlo en el microscopio. No estaba allí, está dentro de mí.
Ahora esperar quieta media hora antes de moverme.
Viene la enfermera que si quiero me pone la cuña, y aquí viene lo
más irónico de todo, se me habían pasado todas las ganas de orinar jajajaja.
Pasamos media hora y ala, a vestirnos y para casa. Ese día reposo total y una
semana de reposo relativo (vida normal pero sin esfuerzos). Esa tarde tuve
pinchazos constantes, y al día siguiente también.
A los dos días volví a trabajar y me sentía super culpable, sólo
pensar en coger algo un poco pesado (dígase una escoba o papelera) me echaba a
llorar pensando en que estaba haciendo algo mal…
Pero aún me quedaba esperar dos semanas para hacer la analítica y
saber si estaba embarazada. Momento betaespera (beta es la prueba que hacen en
sangre para saber si hay embarazo, porque el tradicional de orina podía salir
negativo y no serlo, porque aún es pronto)
Dos días antes de la beta, algo en el cuerpo me decía que estaba
embarazada y no aguanté más y me hice un predictor (cosa que te dicen que no
hagas por lo de que puede ser un falso negativo) Me desperté a las 7 de la
mañana, me levanté y yo sola a escondidas lo hice. Mientras esperaba el
resultado ya sí desperté a mi marido, tenía el corazón en la boca. Esperamos
los dos minutos y….
POSITIVO
Lloré, reí, casi me da algo… Pero aún así esperamos a la prueba
oficial. Tenía cita a las 11.00 para la extracción y sobre las 15.00 llamaban
para dar resultados. Eran las 14.30 y ya no era capaz ni de comer. Llamaron
sobre las 15.15 y me dieron un super positivo !!! Estaba embarazada, y a la
primera!! A la semana fuimos otra vez a consulta y en una eco nos enseñaron que
ya había latido, impresionante!!
9 meses después, 9 meses exactos después de la transferencia,
tenía a mi bebé en brazos. Algo indescriptible, lo más maravilloso del mundo,
ser mamá . Quiero a mi bebé más que nada en el mundo. Y ahora dirás ¿se parece a
ti? Pues no, pero porque es una fotocopia de su padre!! Jajaja. Pero es que me
da exactamente igual, lo tuve dentro, le sentí crecer en mi barriga, su hipo,
sus patadas (codazos y demás), lo parí, lo tuve en mis brazos nada más salir de
mí, le cuido, le cambio el pañal, le doy de comer, le visto, le enseño
canciones, a gatear, a andar, me abraza, nos queremos. Así que a aquella mujer
que preguntaba si lo iba a querer igual, sólo le puedo decir, que yo creo que
aún más. El haberlo deseado tanto, y que fuera tan “complicado” yo creo que me
hace adorarlo, amarlo y quererlo todavía más."
¿Qué te ha parecido? Yo es que vuelvo a leerlo, y vuelvo a emocionarme. Cuando eres madre y lees estas cosas creo que es inevitable. Esta historia acabó bien, pero hay muchas otras que no, que se alargan en el sufrimiento, para que al final no haya "recompensa" que haga que merezca la pena.
No puedo despedirme sin agradecer a esta mamá, que haya compartido con nosotras su experiencia. Es algo muy íntimo que me ha cedido con todo su amor, porque quiere que su retoño lo pueda leer en un futuro, y vea por todo lo que pasaron sus padres para que estuviera en sus vidas. Muchas gracias corazón, de verdad que me alegro de que todo haya salido tan bien ¡te lo mereces!
¿Y tú? ¿Tienes algo que contar? Ya sabes que te puedes poner en contacto conmigo, y publicamos tu historia.